Rincon Habanero La iglesia de San Francisco de Paula
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La iglesia de San Francisco de Paula

Iglesia de San Francisco de Paula en la Habana Vieja

 

Está emplazada en la calle Leonor Pérez, esquina con la calle Desamparados, en el sur de La Habana Vieja.
 
La iglesia de San Francisco de Paula es un templo religioso de culto católico bajo la advocación de San Francisco de Paula, situado en la alameda que lleva su nombre cerca de la bahía de la ciudad de La Habana.
 
Está en la parte vieja de la ciudad de La Habana, y es considerada un hermoso patrimonio. Fue construida entre 1664 y 1668 y en principio era un hospital de mujeres con una ermita que fueron destruidos por un huracán en 1730. Tiempo después en el mismo lugar se reconstruyó el edificio con los nuevos cánones del estilo barroco con la ayuda del dinero de los feligreses, el propio presbítero y los vecinos de la entonces pequeña ciudad.
 
La iglesia estuvo a punto de ser demolida nuevamente en el siglo XX cuando el predio pasó a manos privadas y en 1946 se demolió finalmente el hospital entero y parte de la iglesia para poder abrir la Avenida del Puerto.
 
Opuestos al designio de que la Iglesia de Paula fuera destruida por exigencia de su propietaria -la compañía Ferrocarriles Unidos-, los intelectuales habaneros encabezaron uno de los movimientos más significativos en la historia del rescate, restauración y conservación del patrimonio autóctono. Tras lograr hábilmente que dicho inmueble fuera declarado Monumento Nacional en 1944, la Junta Nacional de Arqueología y Etnología desarrolló una intensa campaña mediática en defensa de esa joya histórica y arquitectónica, cuyo principal portavoz fue Emilio Roig de Leuchsenring, Historiador de la Ciudad.
 
Lo que queda de la iglesia entonces es la cúpula con base octogonal y la fachada con sus decoraciones, pero la verdad es que careció siempre de los cuidados obligados por sus años y el clima y el abandono se hicieron evidentemente peligrosos a fines del siglo XX.
 
Ya muy dañada su arquitectura, en 1995 la Oficina del Historiador de la Ciudad comienza una reparación total del monumento. En el año 2000 renace como sala de conciertos dedicada a la música antigua, y espacio expositivo para valiosas obras de connotados artistas contemporáneos de la plástica cubana.